Oh my God!

El nombre de nuestra calle, Válgame Dios, es uno de nuestros activos más preciados. De los pocos del callejero madrileño que no está referida a santos o próceres, este apelativo en cambio celebra una expresión castiza y aunque ha caído ciertamente en desuso, hallamos una referencia temprana en Cervantes, quien comienza con ella el segundo libro de El Quijote:

“!Válgame Dios! y con cuanta gana debes de estar esperando ahora, lector ilustre o quier plebeyo, este prólogo…”

Aunque no da muchas pistas para entender su real significado, de seguro alude a una situación de sorpresa. La misma que nuestra tienda y su oferta diversa y original busca generar entre visitantes propios y ajenos.  De hecho fue a través de tratar de explicar a uno de ellos, que apenas hablaba un par de palabras en español, el significado del nombre de la calle, que comprendimos plenamente su significado, cuando sin pensarlo mucho le tradujimos como “Oh my God”. Y desde entonces así se ha quedado para todo giri que pasa por este callejón amable: Oh my God Alley ¡Muy a tono con lo que queremos que sientan y repitan cuando vean nuestros espacios y productos!

Este blog hace honor a la simpática callejuela, su espíritu y el entorno innovador y vanguardista de Chueca, como locación de esta aventura de entrecruce de experiencias.